En los últimos meses, los más peques del club se han ido animando a practicar agility y nosotros, por supuesto, estamos encantados.

Son muchísimos los beneficios que aporta el tener una mascota para un niño y practicar agility contribuye en gran medida en ello.

Los perros son unos compañeros de juegos excelentes y unos grandes amigos.  A través del agility los niños crean vínculos afectivos con sus mascotas, desarrollan habilidades sociales como ser responsables y pacientes.   

Trabajar y hacer deporte con su compañero de juegos fomenta la empatía al ponerse en el lugar de su mascota

Los niños se divierten y desarrollan sus habilidades psicomotrices a través del juego.